
El alcalde de Maracaibo, Giancarlo Di Martino, visitó la cañada Cacaíto, cerca del terminal terrestre en la avenida Los Haticos, para verificar el estado de los drenajes y apoyar el trabajo de las cuadrillas de limpieza. En esta ocasión, se unió a los operarios, conocidos como los “topos”, y se adentró en el cauce.
Durante su inspección, el alcalde destacó la necesidad de fomentar la cultura ciudadana y el sentido de pertenencia en Maracaibo. Afirmó que es fundamental unirse como comunidad y pensar en el futuro de las próximas generaciones. “Lo que queremos es una ciudad vivible”, expresó.
Di Martino subrayó el papel crucial de los “topos”, que desde 2005 han estado realizando labores de mantenimiento manual en zonas críticas de la ciudad. Indicó que son ellos quienes realmente dominan el trabajo y que las máquinas o tecnologías no pueden reemplazar su labor.
Coincidentemente, Lisandro Sánchez, uno de los miembros más veteranos de los “topos”, comentó sobre las complicaciones que enfrentan al limpiar debajo de los puentes. “Estamos aquí, debajo del puente que pasa sobre la cañada, donde las máquinas no pueden entrar, sacando desechos como arena, botellas plásticas, barro y ramas”, detalló.
La decisión del alcalde de entrar al cauce sin equipo de protección generó reacciones positivas entre los trabajadores. Nolberto Morales, otro de los operarios, expresó su admiración por Di Martino al verlo trabajar sin medidas de seguridad, como uno más del equipo. “El alcalde tiene el corazón más grande que el de nosotros”, manifestó Morales.
Para finalizar, Di Martino describió el esfuerzo como un reflejo del compromiso y la organización de la comunidad. Aseguró que esta acción significaba el despertar de un pueblo que había estado en la sombra, ahora volcado a cuidar su entorno y expresar sus necesidades. «Hoy están aquí, despiertos, y capaces de decir: ‘Nosotros cuidamos nuestro espacio’”, concluyó el alcalde.
DCN/Agencias