
El 30 de septiembre, Alicia Labrador, una empresaria y dermocosmiatra venezolana, fue detenida por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Doral, Florida, mientras dejaba a su hija de 16 años en la casa de una amiga. Tras su arresto, Labrador fue trasladada a un centro de detención en Texas, donde enfrenta un proceso de deportación.
Labrador llegó a Estados Unidos en 2016 con una visa y actualmente tiene una solicitud de asilo pendiente. Posee un permiso de trabajo y una licencia de conducir válidos, y no cuenta con antecedentes penales, según informaron allegados y familiares a medios locales.
Hasta el momento, no se ha proporcionado información oficial sobre los motivos de su detención, lo que ha causado preocupación en la comunidad venezolana y en el sector empresarial del sur de Florida. Familiares y amigos han solicitado apoyo legal para intentar detener el proceso de deportación y lograr que pueda reunirse con su familia.
La empresa de Labrador, Aliestetic, también se pronunció en redes sociales, agradeciendo el respaldo y las oraciones recibidas y destacando que la clínica sigue operando bajo la supervisión de otros profesionales.
Esta detención ocurre en un contexto donde se han intensificado los operativos migratorios en Doral, una ciudad con una alta concentración de venezolanos en Estados Unidos.
DCN/Agencias