
Wall Street cerró la jornada del miércoles con un desempeño mixto, marcando el final de un septiembre caracterizado por la volatilidad en el mercado cambiario, una política monetaria firme y tensiones geopolíticas que han afectado los precios de la energía.
Al finalizar las operaciones en la Bolsa de Nueva York, el Dow Jones de Industriales cayó un 0,86%, ubicándose en 50.906 puntos, mientras que el índice S&P 500 disminuyó un 0,25% y cerró en 7.651 puntos. Por otro lado, el índice tecnológico Nasdaq registró un aumento del 0,24%, terminando la jornada en 26.861 unidades.
En el análisis mensual, el Dow Jones mostró una caída del 4,96%, y el S&P 500 se contrajo un 0,78%. En contraste, el sector tecnológico se destacó al registrar una ganancia del 1,74% durante los últimos 30 días.
Un factor clave del mes fue la decisión unánime de la Reserva Federal (Fed) de aumentar las tasas de interés en 25 puntos básicos, colocándolas en un rango entre 3,75% y 4%. Este ajuste, el primero desde julio de 2023, fue resultado de la persistente inflación que se aleja del objetivo del 2%.
En paralelo, el precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) subió a 90,42 dólares por barril, con un incremento diario del 1% y un ascenso superior al 8% durante el mes. Esta subida en el crudo fue influenciada por la inestabilidad en Medio Oriente y riesgos de navegación en el estrecho de Ormuz.
La presión inflacionaria provocó una caída significativa en la venta de bonos del Tesoro de EE. UU., con el rendimiento del bono a 10 años alcanzando su nivel más alto en más de dos décadas, cerca del 5,304%. Por su parte, el oro subió un 0,16% a 4.186 dólares la onza, mientras que la plata bajó un 0,89%, cotizando a 60,61 dólares.
DCN/Agencias