
El Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) ha emitido una advertencia sobre el creciente fenómeno del secuestro virtual, donde delincuentes simulan tener a un familiar retenido para extorsionar mediante exigencias económicas inmediatas. El director del Cicpc, Douglas Rico, a través de sus redes sociales, ha compartido recomendaciones para identificar este tipo de engaños y cómo responder ante situaciones sospechosas.
Rico detalló que los delincuentes buscan sembrar el pánico en la víctima, dificultando su capacidad de verificar el estado real de sus seres queridos. Por ello, enfatiza la importancia de mantener la calma y no facilitar información personal que pueda ser utilizada por los delincuentes para hacer más veraz su relato.
Entre las recomendaciones más relevantes, el director del Cicpc subraya la atención a las llamadas que provienen de números internacionales. En caso de recibir una llamada de un extraño, es prudente solicitar que se comunique desde un número nacional. Si la situación genera desconfianza, se sugiere que la persona que llama se presente directamente en el lugar de trabajo o establecimiento antes de concretar cualquier trato.
Es crucial no revelar nombres de familiares, direcciones o cualquier otro dato personal durante estas interacciones, ya que los delincuentes pueden usar esa información para crear un relato más convincente que aumente la presión sobre la víctima. El uso de gritos y amenazas es habitual en estas llamadas, por lo que se aconseja no dejarse llevar por el pánico ante tales amenazas.
En caso de recibir una llamada que mencione un encuentro previamente acordado, es recomendable compartir la ubicación mediante GPS en tiempo real con una persona de confianza. Una alerta a tener en cuenta es si el supuesto cliente indica que la persona se encuentra en una «zona de seguridad» y pide comunicarse con un familiar para confirmar su identidad. En esos momentos, se aconseja cortar la llamada y alejarse del lugar.
La clave es no actuar impulsivamente ante las amenazas y verificar, por otros medios, la situación del familiar que supuestamente está retenido. Estas medidas son vitales para contrarrestar un delito que se basa en la manipulación y el miedo.
DCN/Agencias