
Familiares y miembros de la comunidad wayuú mantienen un cierre parcial en la vía vehicular de la frontera colombo-venezolana, específicamente en Paraguachón, como parte de una protesta que ya lleva seis días. Exigen la liberación inmediata de Wilney Delgado, un comerciante indígena detenido desde julio de 2025.
La situación en la carretera que conecta la frontera con el sector conocido como La 80 en el municipio de Guajira es de total desolación. Los comercios están cerrados, y la actividad comercial se ha visto interrumpida. En el lugar de la manifestación hay carpas levantadas por los protestantes, quienes pernoctan allí para mantener la presión, bloqueando el tránsito de carga y vehículos particulares.
La movilidad en el área se limita al paso peatonal y de mototaxis, que son utilizados para trasladar equipajes. Muchas personas se ven obligadas a caminar largas distancias bajo el sol para cruzar entre ambos países por los pasos habilitados, que operan de forma restringida.
Debido al bloqueo de la vía principal, algunos transeúntes han optado por desviarse e intentar cruzar a través de trochas, a pesar de las advertencias sobre el incremento de atracos en esos caminos irregulares. La medida de protesta se da en demanda de la libertad de Delgado, quien ha estado bajo custodia en Caracas durante 14 meses. Sus familiares sostienen que es inocente y que su salud ha empeorado considerablemente desde su reclusión, sin que hasta ahora hayan recibido respuestas efectivas de las autoridades.
En medio de la jornada de protestas, se han presentado comisiones de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) en la zona para mediar con los manifestantes y proponer mesas de diálogo. Sin embargo, los voceros de la protesta han rechazado desmantelar el bloqueo, argumentando que se han presentado a reuniones anteriores sin recibir soluciones concretas.
DCN/Agencias