Moody’s Ratings anunciará una revisión al alza de sus pronósticos de crecimiento para México en los años 2026 y 2027, gracias al reciente desempeño positivo de la actividad económica. Sin embargo, la agencia advirtió que este incremento no será suficiente para estabilizar la deuda del gobierno ni para lograr una consolidación fiscal efectiva.
Renzo Merino, vicepresidente de riesgo soberano de Moody’s, consideró «muy probable» que la proyección del Producto Interno Bruto (PIB) para 2026 pase del 1% actual a una cifra cercana al 1,5%. Para 2027, se estima que el crecimiento podría situarse entre 1,5% y 2%, con un punto de referencia cercano al 1,8%.
A pesar de este ajuste positivo, Moody’s señaló que el crecimiento todavía estará por debajo de la tendencia a largo plazo del país, que ronda el 2%. Esto complica el objetivo de reducir la carga de la deuda soberana. Según la agencia, México necesitaría un ajuste fiscal de 1,7% del PIB en 2026 para equilibrar sus finanzas, siendo esta la tercera mayor brecha fiscal entre cinco economías de América Latina, solo superada por Brasil y Colombia.
Para ese mismo año, Moody’s proyecta un déficit público entre 4% y 4,5% del PIB. En su escenario base, la agencia anticipa que la deuda podría alcanzar el 55% del PIB entre 2027 y 2028, con el riesgo de superar el 60% después de 2030 si no se implementan correcciones estructurales.
Entre las presiones que enfrenta el balance estatal, el reporte menciona la lenta consolidación presupuestaria, el alto costo del servicio de la deuda (que consume cerca del 17% de los ingresos del gobierno) y el apoyo financiero continuo a Pemex. A pesar de estos retos, Moody’s aclara que estos riesgos ya están considerados en su evaluación actual y no prevé cambios en la calificación soberana de México a corto plazo.
DCN/Agencias