
El Gobierno de El Salvador, bajo la presidencia de Nayib Bukele, anunció la suspensión de la compra de nuevos activos en bitcoin y la transferencia del control de la billetera estatal «Chivo Wallet» a un operador privado. Esta información fue confirmada el pasado jueves en un comunicado del Fondo Monetario Internacional (FMI) durante la tercera revisión del programa de financiamiento de 1.400 millones de dólares que El Salvador tiene desde principios de 2025.
Esta decisión marca un cambio significativo en la política económica del país sobre las criptomonedas. En enero, la Asamblea Legislativa revocó el estatus del bitcoin como moneda de curso legal tras modificar la normativa vigente. El FMI había condicionado los desembolsos de ayuda a la eliminación progresiva del esquema estatal de criptoactivos y a la minimización de los riesgos financieros asociados.
La iniciativa de Bukele, lanzada en junio de 2021 bajo la promesa de fomentar la prosperidad y la inclusión financiera, encontró resistencia entre la población, con encuestas que mostraban que más del 70% de los ciudadanos desaprobaban la medida. A finales de 2022, la mayoría sentía que su situación económica no había mejorado desde la introducción de la criptomoneda.
A pesar de los requerimientos del FMI, entidades oficiales como The Bitcoin Office reportaron adquisiciones adicionales de bitcoin, argumentando que eran producto de donaciones privadas, aunque no se han proporcionado detalles sobre su origen.
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DCN/Agencias