La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, alertó sobre los riesgos que enfrenta la sostenibilidad fiscal en los países en desarrollo. Durante la reunión de ministros de Finanzas del G-20 en Carolina del Norte, mencionó que el incremento en los rendimientos de los bonos en economías avanzadas y el aumento de la deuda pública amenazan los logros alcanzados en este ámbito.
Georgieva explicó que los altos rendimientos son causados por la elevada deuda, la inflación persistente relacionada con el cierre del estrecho de Ormuz, y la creciente competencia por capital debido a la emisión de deuda vinculada a la industria de la inteligencia artificial. Resaltó que no solo se trata de un desafío para los países de bajos ingresos, ya que las economías avanzadas también pueden enfrentar mayores costos en el servicio de su deuda.
En las últimas semanas, los bonos del Tesoro estadounidense a 30 años han experimentado fuertes ventas, elevando sus rendimientos a niveles que no se veían desde hace dos décadas.
El FMI había estimado que en 2022, el 60% de los países de bajos ingresos enfrentaban sobreendeudamiento o un alto riesgo. Aunque algunas reformas fiscales y el respaldo de instituciones internacionales habían logrado reducir esta vulnerabilidad, la directora del FMI advirtió que estos avances están en peligro. Mencionó que las economías emergentes han trabajado para mejorar su credibilidad y reducir diferenciales, pero esto podría verse afectado si continúan aumentando los costos del servicio de la deuda.
A pesar de las tensiones actuales, Georgieva consideró que los mercados de deuda operan de manera ordenada y mostró optimismo sobre el consenso en el G-20 para mejorar el Marco Común de reestructuración de deuda y acelerar el alivio para naciones con altos niveles de deuda.
DCN/Agencias