
Un venezolano identificado como Kevin Pérez Paredes, de 26 años, recibió una condena de 33 años de prisión en Estados Unidos por el asesinato de Crismer Nieves, de 25 años, en un incidente ocurrido en Chicago. La sentencia fue dictada por la jueza Ursula Walowski, tras un acuerdo de culpabilidad que evitó un juicio prolongado.
Los detalles del homicidio indican que Pérez Paredes abrió fuego mientras la víctima se encontraba en el suelo, suplicando por su vida. Este ataque directo dejó a Nieves con impactos de bala letales en la cabeza y un brazo. La policía de Chicago localizó el automóvil utilizado en el crimen mediante análisis de grabaciones de cámaras de seguridad en una gasolinera cercana.
La resolución judicial exige que Pérez Paredes cumpla la totalidad de su pena sin posibilidad de reducción por buena conducta. En el caso, se identificó a un segundo individuo que se colocó un pasamontañas antes del ataque, aunque no se dieron más detalles sobre su implicación.
Aunque el testimonio de dos testigos presenciales no fue concluyente, el propio Pérez Paredes admitió su culpabilidad durante los interrogatorios, confeso de haber disparado contra Nieves. Además, se encontraron evidencias digitales en su teléfono móvil que confirmaron su autoría. Mensajes de texto incriminatorios donde reconocía su participación en el crimen facilitaron la resolución del caso, llevando a una sentencia rápida.
El panorama de los hechos se caracteriza por un ataque violento y despiadado, según la fiscalía, que destacó la indefensión de la víctima en el momento del crimen.
DCN/Agencias