
Este miércoles, el oro alcanzó su valor más bajo en más de tres semanas, afectado por la fortaleza del dólar y el aumento de los riesgos inflacionarios, provocados por el intercambio de ataques entre Estados Unidos e Irán. Los mercados están a la espera de nuevos datos sobre empleo en EE.UU.
A las 10:07 GMT, el oro al contado registró una caída del 0,6%, cotizando a 4.302,2 dólares por onza, llegando a su punto más bajo desde el 7 de agosto. Por otro lado, los futuros en Estados Unidos con vencimiento en diciembre bajaban un 1,1%, situándose en 4.349,8 dólares.
La inestabilidad geopolítica está impulsando los precios del petróleo, lo que sostiene los riesgos inflacionarios y aumenta la presión sobre la Reserva Federal para considerar un aumento en las tasas de interés. Esto a su vez fortalece el dólar, complicando la situación para el oro, explicó Nikos Tzabouras de Tradu.com, perteneciente a Jefferies.
Tras el reciente intercambio de ataques, Estados Unidos e Irán se encuentran nuevamente en una tensión significativa, con advertencias de acciones más contundentes por parte de Washington. El precio del petróleo se incrementó, alcanzando su mayor nivel en casi un mes.
La preocupación por el impacto de la crisis energética ha llevado a los inversores a buscar refugio en el dólar, que alcanzó su máximo en dos semanas, encareciendo así el oro para compradores internacionales.
Los próximos datos de la economía estadounidense provendrán del reporte de empleo de ADP, programado para las 12:15 GMT, y las nóminas no agrícolas que se anunciarán el viernes.
Por su parte, la plata cayó un 1% hasta 63,59 dólares por onza; el platino disminuyó 1,4%, ubicándose en 1.716,52 dólares; y el paladio tuvo una baja de 0,7%, quedando en 1.304,5 dólares.
Con información de Reuters.
DCN/Agencias