
Nepal enfrenta una grave crisis tras inundaciones masivas
Nepal es uno de los países más afectados por inundaciones en el mundo, reportando al menos un centenar de eventos significativos anualmente. Recientemente, una tragedia en la frontera con el Tíbet ha ocasionado cientos de muertes y casi dos mil desaparecidos.
Según el sistema nacional de gestión de información sobre desastres en Nepal (Bipad), la frecuencia de estos desastres ha aumentado en la última década. La situación actual resalta los efectos de un evento que pudo haber tenido un impacto menor, pues se estima que el desastre fue causado por el desprendimiento de una gran masa de hielo glaciar, roca y sedimento de una ladera alta. Este impacto generó un terremoto de magnitud 5 y una avalancha que bloqueó temporalmente el afluente Lhende Khola, provocando una corriente devastadora que arrastró todo a su paso.
Nepal cuenta con sistemas de alerta temprana desarrollados en colaboración con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Estos sistemas incluyen recopilación de datos climáticos y detectores en varias cuencas, pero aún el país es vulnerable a desbordamientos, deslizamientos de tierra y lagos glaciares que desbordan (GLOF). El tiempo de aviso es notablemente corto.
El reciente incidente ha mostrado las limitaciones de estos sistemas, que están más enfocados en monitorear precipitaciones y niveles de ríos, sin poder anticipar bloqueos fluviales generados por avalanchas. Algunas estaciones de monitoreo fueron destruidas por la riada antes de emitir alertas, lo que plantea cuestionamientos sobre la efectividad de estos mecanismos ante fenómenos complejos en la región del Himalaya.
La crisis actual subraya la necesidad de mejorar la resiliencia y la capacidad de respuesta ante eventos climáticos extremos en Nepal, donde la exposición a desastres naturales es una realidad cotidiana.
DCN/Agencias