
Venezuela no ha actualizado su inventario ganadero en más de diez años. La última cifra oficial, que ronda los 15 millones de cabezas de ganado, no refleja si el rebaño ha aumentado, disminuido o se ha mantenido. Esta falta de datos coincide con el inicio del proceso para obtener la certificación internacional como país libre de fiebre aftosa, esencial para acceder a nuevos mercados.
José Labrador, vicepresidente de Fedenaga y candidato a presidir el gremio, anunció el comienzo del Plan de Caracterización del Rebaño Bovino, que se extenderá hasta diciembre de 2026. Este levantamiento forma parte del Plan Operativo 2026-2030 del Programa Nacional de Fiebre Aftosa, con apoyo técnico de PANAFTOSA y la OPS.
Dicho proceso buscará establecer el número y la ubicación del ganado, optimizar los ciclos de vacunación y mejorar la vigilancia epidemiológica. La OPS destaca que la certificación como país libre de aftosa es crucial para superar la barrera zoosanitaria que limita las exportaciones de carne venezolana. Labrador mencionó que Venezuela tiene potencial para abastecer mercados en el Caribe y Norteamérica, una vez que se cumplan los estándares sanitarios internacionales.
Dentro de sus planes, Labrador presentó un Máster Plan de Desarrollo Ganadero, proponiendo metas a largo plazo de hasta 30 años. Este plan incluye cinco ejes y 12 macroobjetivos relacionados con educación, sanidad y desarrollo genético, abarcando diversas especies.
Labrador estima que Venezuela cuenta con 35 millones de hectáreas aptas para la producción agropecuaria, aunque se necesita definir cuántas se dedican a la ganadería. Referenció una zona productiva al norte del río Orinoco y otras áreas como Zulia y Táchira, con potencial para incrementar la actividad ganadera. Actualmente, según estimaciones de Fedenaga, la producción de leche y carne cubre en gran parte el consumo interno, pero se busca mejorar la productividad en lugar de solo aumentar el número de animales.
DCN/Agencias