
El Tribunal Supremo de Estados Unidos dio luz verde al presidente Donald Trump para continuar temporalmente con la construcción de un nuevo salón de baile cerca de la Casa Blanca. Esta decisión, emitida por el presidente del tribunal, John Roberts, suspende las sentencias de tribunales inferiores que habían bloqueado el avance del proyecto.
El caso ha sido objeto de controversia debido a una demanda del National Trust for Historic Preservation, que argumenta que Trump no tiene la autoridad para demoler el ala este de la Casa Blanca y proceder con la nueva construcción. Un punto clave de la disputa es la legitimación del fideicomiso para demandar, fundamentada en objeciones estéticas de uno de sus miembros.
Un vocero del organismo aclaró que la decisión no es definitiva y que se anticipan más acciones legales al respecto.
Trump celebró la decisión en su red social, TruthSocial, señalando que el nuevo complejo será «el mejor de su clase» y que la obra avanza según lo presupuestado y en los plazos establecidos. Según documentos presentados, el proyecto, financiado con fondos privados y valorado en 400 millones de dólares, ya está completado en un 65%, con un equipo de 250 trabajadores dedicados a cumplir con los plazos.
Un juez federal había indicado anteriormente que la construcción subterránea podía seguir, pero que el salón de baile no debería erigirse mientras el litigio estuviera en curso. La Corte de Apelaciones del Circuito del Distrito de Columbia respaldó esta decisión, estableciendo un plazo para parar la construcción, la cual fue evitada gracias a la intervención del Tribunal Supremo.
DCN/Agencias