Especial: Brasil celebra el resurgimiento de la población de ballenas jorobadas tras años de investigación y conservación

La población de ballenas jorobadas en la costa de Brasil ha experimentado una notable recuperación, pasando de cifras cercanas a la extinción a más de 30.000 ejemplares. Este proceso se atribuye a iniciativas de protección y conservación que han estado en marcha durante décadas.
El Proyecto Baleia Jubarte, fundado en 1988 en el Parque Nacional Marino de Abrolhos, en el estado de Bahía, ha sido clave en esta recuperación y este año celebra 30 años de colaboración con la petrolera estatal Petrobras. Durante este tiempo, el proyecto ha ampliado su alcance, investigaciones y programas de educación ambiental.
Según un censo aéreo de 2022, la población de ballenas que se reproduce en Brasil supera los 35.000. Enrico Marcovaldi, vicepresidente y fundador del Instituto Baleia Jubarte, recordó que al inicio de su trabajo en los años 90, se estimaba que había entre 1.500 y 2.000 ballenas.
El presidente del Instituto, Eduardo «Dudu» Camargo, mencionó que el método empleado para censar a las ballenas incluye sobrevuelos en rutas específicas, donde observadores registran su presencia, y los datos recopilados se utilizan para crear modelos de densidad poblacional. Aunque el censo más reciente muestra que la población sigue creciendo, existen variaciones naturales en su número de un año a otro.
El proyecto también ha incorporado tecnología moderna, como dispositivos de seguimiento que monitorean los movimientos y comportamientos de las ballenas. Hasta la fecha, cerca de 300 ballenas han sido objeto de seguimiento.
No obstante, los investigadores advierten que, a pesar de la recuperación, la especie enfrenta riesgos significativos. Camargo destacó problemas relacionados con redes de pesca, la navegación de grandes embarcaciones, la contaminación y el cambio climático, que afecta la disponibilidad de alimentos.
Por su parte, Gregório Araújo, de Petrobras, mencionó que la iniciativa refleja el compromiso ambiental de la empresa. A lo largo de estos 30 años, la presencia de ballenas jorobadas en las aguas brasileñas es resultado de una labor que combina ciencia y conservación, pero los desafíos persisten en su protección.
DCN/Agencias