
La FIFA ha decidido aplicar duros castigos a varios integrantes de la selección argentina tras los incidentes ocurridos en la final del Mundial en Estados Unidos, México y Canadá, donde España se alzó con el título gracias a un gol de Ferran Torres. Las severas sanciones incluyen 10 partidos de suspensión para el mediocampista Leandro Paredes, 7 encuentros para Nahuel Molina, y 1 partido para Thiago Almada. Además, el técnico Roberto Ayala enfrentará tres partidos fuera del campo, mientras que el joven español Pablo Martín Páez, conocido como «Gavi», también fue castigado con un encuentro y una multa de 30 mil dólares.
La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) no se queda atrás, recibiendo una multa de 321 mil dólares por diversas violaciones al Código Disciplinario, incluyendo conductas inapropiadas y comportamiento antideportivo por parte de sus aficionados.
A raíz de estos incidentes, la selección argentina deberá enfrentar sus próximos dos partidos de local con aforo limitado al 50%. Esta medida busca sancionar las conductas inapropiadas reportadas en el estadio MetLife de Nueva Jersey.
Las sanciones se desglosan con claridad: Paredes y Almada se involucraron en un altercado con el español Eric García, mientras que Molina agredió a Rodri Hernández durante la celebración del gol, y Ayala también fue protagonista al agredir a Dani Olmo. En el caso de “Gavi”, su intento de defender a su compañero terminó en una caída provocada por los argentinos.
La AFA fue sancionada específicamente por violar varios artículos que prohíben comportamientos indebidos en eventos deportivos, incluyendo el uso de pancartas políticas durante los partidos. Además, la organización debe destinar 100 mil dólares a un plan de lucha contra la discriminación como parte de la sanción económica.
Las decisiones fueron comunicadas el 21 de agosto, y las partes involucradas cuentan con un plazo de 10 días para solicitar una revisión sobre los fundamentos de estas sanciones, las cuales podrán ser apeladas en caso de ser necesario.
Estas decisiones marcan un episodio más en la historia del fútbol argentino, recordándonos la importancia de mantener la disciplina y respeto en el deporte.
DCN/Agencias