
Un sismo de magnitud significativa ocurrió en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, Colombia, a 103 kilómetros de profundidad. Este evento tectónico dejó al menos 169 muertos y se sintió en una amplia región del país. Según la sismóloga Dionisio, el fenómeno se debe a un mecanismo de subducción, cuando la placa de Nazca, del océano Pacífico, se introduce debajo de la placa Sudamericana, generando acumulación de energía que puede resultar en terremotos de gran magnitud, como los que se han registrado históricamente en el Cinturón de Fuego del Pacífico.
El sismo comparado a otros grandes terremotos en Chile, Japón y Ecuador, no está relacionado directamente con sismos ocurridos en Venezuela, que han dejado más de 6.300 víctimas fatales. Según la especialista, los sismos en Venezuela son superficiales y responden a un mecanismo de rumbo, en contraste con el de Colombia, que es más profundo y pertenece al mecanismo de subducción.
La profundidad del terremoto es un factor crucial en la determinación de su impacto. Los temblores superficiales, al llegar a la superficie con mayor intensidad, pueden causar más daño que aquellos que son más profundos, aunque este último también depende de la resistencia de las edificaciones y las condiciones del terreno.
Colombia enfrenta una amenaza sísmica considerable, dadas las interacciones entre varias placas tectónicas y la presencia de fallas asociadas a las cordilleras andinas y al océano Pacífico. Este contexto geológico hace que no sea inusual que sismos de esta magnitud sucedan en el Chocó.
El Servicio Geológico Colombiano reportó que se han registrado 33 réplicas del sismo, siendo la más fuerte de magnitud 4.8. Dionisio indicó que es normal que un sismo de estas características genere réplicas, las cuales disminuyen en frecuencia y magnitud en los días y semanas siguientes. Por su parte, el sismólogo Rodrigo León acotó que no es posible predecir terremotos o anticipar réplicas de mayor magnitud.
DCN/Agencias