
El terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el lunes 10 de agosto en San José del Palmar, noroeste de Colombia, ha dejado al menos 169 muertos y más de 660 heridos, según un informe de la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales).
Este balance se basa en un desglose de las capitales, lo que sugiere que el número total de víctimas podría ser más alto, ya que no incluye a las personas afectadas en localidades cercanas. En este contexto, Pereira, Cali, Quibdó, Manizales y Armenia se encuentran en alerta roja. Según el informe de Asocapitales, el 97 % de las víctimas confirmadas ha sido en las capitales, siendo Cali y Pereira las más impactadas, con 85 y 66 fallecidos, respectivamente. Quibdó reportó nueve muertos y Manizales cinco.
El terremoto se registró a las 7:34 a.m. hora local, con un epicentro a 103 kilómetros de profundidad, en la región de Chocó, cerca de Pereira, capital del departamento de Risaralda. En respuesta a primeros incidentes de saqueo, varias autoridades locales han decretado toque de queda, lo que también busca facilitar las labores de rescate. La seguridad en las calles se ha reforzado con la presencia del Ejército.
El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, ha comenzado su visita a las zonas afectadas, incluyendo una parada en Quibdó, donde se localiza el epicentro del sismo, considerado el más devastador en Colombia en la última década. Durante su visita, el presidente anunció la entrega de ayudas económicas a más de 1.400 familias para la reconstrucción de sus viviendas y gestionó el traslado de los heridos a hospitales en Medellín.
La situación sigue siendo crítica mientras las autoridades evalúan los daños y continúan las operaciones de emergencia en las áreas afectadas.
DCN/Agencias