
La Presidencia de la Asamblea de los Estados Partes en el Estatuto de Roma hizo un llamado formal a los Gobiernos de Venezuela y Chad para que reconsideren su decisión de abandonar la Corte Penal Internacional (CPI). En un comunicado oficial, lamentaron la postura adoptada por ambas naciones y advirtieron que las renuncias unilaterales pueden debilitar la búsqueda de justicia y los esfuerzos globales contra la impunidad.
El pronunciamiento subrayó que la eficacia de la CPI, como pilar en la rendición de cuentas a nivel internacional, depende del apoyo constante de la comunidad global. Se destacó que «la búsqueda de justicia se fortalece mediante la unidad de propósito», instando a Caracas y Yamena a resolver sus desacuerdos por medio del diálogo y no por la ruptura de relaciones con la corte.
En cuanto a las obligaciones legales, se enfatizó que la salida del Estatuto de Roma no elimina las responsabilidades adquiridas durante su membresía. Los documentos e investigaciones en curso continuarán su camino legal, independientemente de las decisiones de renuncia. La Asamblea recordó que ambos países han sido actores importantes en el desarrollo de la CPI y reafirmó que todos los gobiernos tienen el derecho de expresar sus inquietudes de forma formal. Por ello, se invitó a las autoridades venezolanas y chadianas a participar en un «intercambio constructivo» para abordar sus preocupaciones sin dejar el tribunal supremo de justicia internacional.
La presidencia de la Asamblea actualmente está a cargo de la diplomática finlandesa Päivi Kaukoranta, quien cuenta con el apoyo de los vicepresidentes Michael Imran Kanu de Sierra Leona y Margareta Kassangana de Polonia.
DCN/Agencias