
El nuevo presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, tomó posesión de su cargo en una ceremonia realizada en el Cantón Militar Pichincha, en Cali, el 7 de agosto. Durante su discurso, enfatizó que su elección simboliza un avance hacia una Colombia alejada de «los modelos totalitarios bolivarianos» que, según él, han ocasionado sufrimiento en la región.
De la Espriella destacó que el 21 de junio no solo triunfó un hombre o un partido, sino la democracia en Colombia. Afirmó que su mandato busca abrir un camino hacia la libertad, el fortalecimiento de las instituciones y el respeto al Estado de derecho. Además, manifestó su intención de cerrar un «largo capítulo de resignación nacional».
El nuevo presidente subrayó la necesidad de una «regeneración económica» que potencie la iniciativa privada, la inversión y el empleo digno. Resaltó que es fundamental desterrar el odio y el resentimiento, buscando la unidad de los colombianos «bajo el mismo tricolor», a pesar de las diferencias ideológicas.
En redes sociales, De la Espriella reiteró su compromiso con estos ideales y su objetivo de guiar a Colombia hacia un futuro más esperanzador.
DCN/Agencias