
El rey Felipe VI manifestó su preocupación e indignación por los sucesos registrados en Ceuta y Melilla, resaltando que el Estado debe garantizar la seguridad de estas ciudades autónomas. La Casa Real emitió un mensaje en el que el monarca seguía «con gran preocupación e indignación» la crisis migratoria.
Según el Ministerio del Interior español, alrededor de 50.000 migrantes ingresaron irregularmente a Ceuta desde Marruecos, muchos de ellos a nado. Ante esta situación, el rey hizo hincapié en la necesidad de adoptar medidas claras para transmitir a la población de Ceuta y Melilla el respaldo del resto de España.
Felipe VI indicó que es fundamental evitar que eventos como estos, que han resultado en la trágica pérdida de vidas, se repitan. En medio de la crisis, el rey se mantuvo en contacto con los presidentes de Ceuta y Melilla y con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, así como con el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, afirmó que en un lapso de 24 horas se logró revertir la situación causada por la entrada masiva de migrantes y que Ceuta empezaba a volver a la normalidad. Sin embargo, el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, aseguró que la ciudad aún no había recuperado la normalidad, ya que permanecen «miles de personas» en las calles, lo que señala que la crisis continúa.
Ante la situación, Sánchez solicitó a Bruselas una reunión extraordinaria de ministros del Interior de la Unión Europea para abordar la crisis migratoria. En su comunicación con líderes europeos, expresó su «profunda preocupación» por la respuesta de algunos gobiernos ante esta situación.
Desde que comenzó la entrada masiva de personas desde Marruecos, las autoridades han recuperado 67 cadáveres en la costa de Ceuta.
DCN/Agencias