
Miles de personas continuaron llegando a la localidad de Castillejos, en Marruecos, buscando cruzar hacia la ciudad española. Se formó una marea humana que se extendió por más de cinco kilómetros, lo que terminó por desbordar a la policía marroquí.
A lo largo del día, una constante llegada de migrantes, en su mayoría jóvenes provenientes de diversos lugares de Venezuela, evidenció su intención de acercarse al perímetro fronterizo. Ante esta situación, las autoridades activaron un dispositivo de seguridad para frenar los intentos de cruce.
Como resultado de la intervención policial, cientos de migrantes comenzaron a retroceder hacia el centro urbano de Castillejos. Muchos de ellos decidieron pasar la noche en la localidad con el ánimo de intentar nuevamente cruzar la frontera en las próximas horas.
DCN/Agencias