
La defensa del expresidente brasileño Jair Bolsonaro, quien se encuentra bajo prisión domiciliaria, interpuso un recurso ante la Corte Suprema este lunes, en contra de la decisión que suspendió por 90 días las visitas de su hijo, el senador Flávio Bolsonaro, quien también es precandidato presidencial.
Los abogados del exmandatario, que ocupó el cargo de 2019 a 2022, argumentaron en su escrito que la medida es «excesiva» y que infringe la protección de los vínculos familiares reconocida en la legislación brasileña y en tratados internacionales. En el mismo documento, señalaron que Bolsonaro no autorizó la divulgación de una carta en redes sociales y recordaron un caso similar en diciembre de 2025, donde se entregó una correspondencia al senador sin que se considerara una violación a las condiciones judiciales.
Flávio, además de ser hijo de Bolsonaro, es parte del equipo legal que defiende a su padre. Por ello, sostienen que la prohibición de las visitas afecta el derecho a la comunicación entre un cliente y su abogado.
El recurso solicita al juez que restablezca las visitas familiares o, en caso de mantener la restricción, permita el contacto entre Flávio y Bolsonaro en su rol de defensor, bajo las mismas condiciones que los otros abogados.
El pasado 13 de julio, el magistrado Alexandre de Moraes suspendió las visitas tras la lectura en vivo en redes sociales de una carta del expresidente, donde respaldó la candidatura de su hijo y lo designó como su «portavoz».
Bolsonaro, condenado en septiembre a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado, cumple su pena en su residencia en Brasilia por razones de salud, pero con múltiples restricciones, incluyendo la prohibición de usar redes sociales, ya sea directamente o a través de terceros.
El juez Moraes, en consonancia con la Fiscalía, consideró que el incidente no justificaba revocar el régimen de casa por cárcel, pero sí la imposición de nuevas restricciones para evitar cualquier influencia en las elecciones presidenciales de este año. Según Moraes, la lectura de la carta infringe la prohibición de comunicar mensajes en redes sociales y sugiere que Bolsonaro tenía conocimiento de la difusión de la misiva.
DCN/Agencias