
El vicepresidente sectorial de Obras Públicas y Servicios, Juan José Ramírez, y la ministra de Hábitat y Vivienda, Paola Posani, llevaron a cabo una inspección en Caraballeda. Durante su visita, se informó sobre un plan organizado para manejar los escombros generados en La Guaira, que serán procesados y destruidos mediante demolición controlada, asegurando un manejo técnico y seguro en beneficio de la comunidad.
Un estudio técnico conjunto con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) estima que tras el doblete sísmico del 24 de junio, hay 1.25 millones de toneladas de escombros. De esta cantidad, aproximadamente 900 mil toneladas son concreto con acero, mientras que el resto está compuesto por pertenencias de las familias afectadas.
Ramírez destacó que la implementación constante de maquinaria en las áreas afectadas ha permitido una mejora notable. Aseguró que el servicio eléctrico se ha restablecido al 100%, exceptuando algunos sectores donde se mantienen restricciones por cuestiones de seguridad. El suministro de agua potable ha alcanzado un 80% de recuperación, mientras que las telecomunicaciones han avanzado un 60% a través de la red de telefonía fija y fibra óptica de Cantv.
Asimismo, Pdvsa Gas está llevando a cabo la sustitución de bombonas para asegurar el cumplimiento de los ciclos habituales de suministro. En cuanto a la movilidad, Ramírez mencionó que las vías principales en la entidad están completamente despejadas, lo que ha facilitado la entrada de personal y maquinaria a las calles internas de las comunidades para iniciar la remoción de escombros.
Durante su recorrido, las autoridades supervisaron las labores de rescate y la Operación de Despeje Digno y Seguro en los urbanismos de las Oppe en el sector Caribe, en la parroquia Caraballeda. El equipo de trabajo se mantendrá presente en la zona para continuar con las labores de remoción y recuperación.
DCN/Agencias