
La Fiscalía General de la República formalizó la imputación de cuatro funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), capturados en flagrancia en varias áreas del estado La Guaira. Estas detenciones fueron el resultado de denuncias comunitarias que señalaban serias violaciones a la ética pública por parte de los agentes, quienes se encontraban en la zona afectada por el reciente terremoto.
La situación en la costa central del país es monitoreada atentamente para prevenir cualquier irregularidad durante este periodo crítico. El proceso penal contra estos uniformados busca mostrar un compromiso de transparencia hacia la población en medio de la crisis.
Los imputados han sido identificados como Aguilar Reyes Maya, Fredy Rafael Lugo Oliveros, Roger Andréws Omaña y Jhonatan Josue Burgos Sánchez. Los fiscales han presentado cargos basados en el Código Penal y la Ley Contra la Corrupción. A los detenidos se les atribuyen varios delitos, entre ellos:
– Hurto calificado: por sustraer bienes en un contexto de calamidad pública.
– Acto arbitrario: por el uso ilegítimo de sus funciones policiales.
– Agavillamiento: por la asociación delictiva para perpetrar un hecho ilícito.
Las actas fiscales aclaran que los imputados se habrían apropiado de dólares en efectivo encontrados entre los escombros de las edificaciones colapsadas durante los sismos del 24 de junio. El caso ganó notoriedad al circular un video en redes sociales que mostraba la irregularidad cometida por los funcionarios.
Este registro audiovisual precipitó la rápida actuación de las autoridades policiales. Actualmente, los cuatro exagentes se encuentran bajo estricta custodia en un centro de reclusión temporal mientras avanza el proceso judicial en su contra.
El Estado ha implementado un dispositivo de inspección para supervisar las áreas dañadas y proteger los bienes de las familias afectadas. Los tribunales también han fijado plazos para las audiencias preliminares. La captura de estos funcionarios fue posible gracias al sistema de contraloría social activado por los vecinos de Caraballeda y alrededores. Las autoridades buscan sancionar de manera firme cualquier conducta que amenace la seguridad de los damnificados por el devastador terremoto.
DCN/Agencias