
Lukaku Resurge en Tormentoso Debut de Bélgica en el Mundial
En un emocionante desenlace, Bélgica logró empatar 1-1 contra Egipto en su primer partido del Mundial, gracias a la rápida intervención de Romelu Lukaku. Apenas 14 segundos después de entrar al campo en el minuto 66, el delantero belga, máximo goleador histórico de la selección, forzó un autogol de Hany que impidió un nuevo traspié para su equipo.
Lukaku, quien ha lidiado con lesiones esta temporada y estuvo ausente por 44 partidos entre su club -el Nápoles- y la selección, demostró su deseo de destacar al correr con determinación y carácter en su primera jugada. Su esfuerzo fue clave para cambiar la dinámica del encuentro, que hasta ese momento había sido dominado por los egipcios.
Desde el inicio, el equipo dirigido por Rudi García se mostró vulnerable, mientras que Egipto, con un juego más sólido y organizado, se mostró más efectivo. En la primera parte, el extremo Emam Ashour, asistido por Mohamed Salah, abrió el marcador con un potente disparo que Courtois, arquero belga y figura del partido, no pudo detener. Su intervención salvadora fue crucial para mantener a Bélgica en la contienda, especialmente cuando evitó un cabezazo peligroso de Zico.
A lo largo del primer tiempo, la selección belga solo pudo generar una oportunidad clara, un tiro libre de Kevin de Bruyne que impactó el poste. A pesar de su talento, De Bruyne careció de apoyo, y los esfuerzos de otros jugadores como Jeremy Doku y Leandro Trossard no lograron dar frutos.
Con el tiempo, se hizo evidente que sin Lukaku en la cancha, Bélgica tenía dificultades para encontrar el rumbo. Sin embargo, tras su ingreso, el panorama cambió; Lukaku fue el impulso que el equipo necesitaba. A solo minutos de su llegada, el empate llegó como resultado de su afán, evidenciando la calidad del goleador.
Ambos equipos se retiraron del encuentro con un punto cada uno, dejando muchas interrogantes sobre el futuro de Bélgica en el torneo. En un ambiente caluroso y ante cerca de 60.000 espectadores en el estadio Lumen de Seattle, el partido cumplió con la expectativa de un Mundial, reflejando la intensidad y el drama que lo caracteriza.
Ficha del partido:
La actuación de Lukaku sugiere que aún hay esperanza para Bélgica, pero el tiempo dirá si logran consolidar su juego en este Mundial.
DCN/Agencias