SpaceX, la compañía espacial fundada por Elon Musk, se presentó este viernes en Wall Street, marcando la mayor oferta pública inicial (OPI) de la historia. Este acontecimiento tiene el potencial de transformar el panorama tecnológico global y podría llevar a Musk a convertirse en el primer billonario del mundo.
La empresa busca recaudar más de 75.000 millones de dólares en su debut en el Nasdaq, una cifra que supera por tres veces el récord anterior, establecido por la petrolera saudí Aramco en 2019. Dependiendo de la demanda, SpaceX podría aumentar su emisión y alcanzar hasta 86.000 millones de dólares. La firma cotiza bajo el símbolo SPCX y cuenta con una valoración de 1,76 billones de dólares, posicionándose entre las diez empresas más grandes del planeta.
Inicialmente, los analistas anticipan una jornada con fuerte presión compradora. Jay Ritter, experto en OPI de la Universidad de Florida, aseguró que la demanda podría cuadruplicar la cantidad de acciones disponibles, lo que podría hacer subir el precio considerablemente.
El lanzamiento bursátil fue acompañado por un evento en Starbase, Texas, donde Musk reafirmó su visión a largo plazo, resaltando su intención de llevar a la humanidad a la Luna, Marte y más allá. En Nueva York, muchas personas se reunieron frente al Nasdaq, mientras un anuncio en Times Square destacaba la construcción de un futuro interplanetario.
Sin embargo, SpaceX enfrenta retos significativos, habiendo reportado pérdidas de cerca de 5.000 millones de dólares en 2025 debido a inversiones en inteligencia artificial y nuevas líneas de negocio. Pese a esto, su enfoque se dirige hacia sectores emergentes como la creación de centros de datos en órbita.
Además, SpaceX ha reservado una considerable parte de sus nuevas acciones para inversores minoristas, que podrían invertir hasta 100.000 millones de dólares. Este movimiento se considera un hito para el sector tecnológico en un momento de revolución en inteligencia artificial.
DCN/Agencias