Guadalajara: Más que un Mundial, una batalla por la seguridad tras meses de tensión

Con la Copa Mundial de la FIFA 2026 a la vista, Guadalajara, en Jalisco, no solo se juega su orgullo futbolístico, sino también la seguridad de un evento sin precedentes. Esta ciudad ha sido seleccionada como una de las sedes oficiales del torneo y, en respuesta al ambiente de inseguridad, se ha implementado un impresionante operativo de seguridad.
El trasfondo de este despliegue se remonta a la reciente caída de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como ‘El Mencho’, cabecilla del Cártel Jalisco Nueva Generación. Su muerte desencadenó una serie de violentos enfrentamientos, que revivieron escenas de narcobloqueos y alteraciones graves en la vida urbana de Guadalajara, afectando incluso la celebración de eventos deportivos previos.
En un giro dramático, la violencia de febrero de 2026 obligó a la FIFA a revaluar la situación en esta localidad, llevando incluso a la cancelación de competiciones importantes como la Copa del Mundo de Clavados. Lo más sorprendente fue que, según informaron medios internacionales, el propio ‘El Mencho’ tenía boletos para los partidos en Guadalajara.
Para aplacar la crisis de seguridad, el gobierno de Claudia Sheinbaum lanzó el Plan Kukulcán, que busca asegurar la integridad pública durante el torneo. Este plan permitió que fuerzas federales tomaran el control de la seguridad en la ciudad, eliminando cualquier posibilidad de que las células criminales volvieran a hacer de las suyas durante la Copa.
Las cifras son contundentes: más de 18,000 efectivos de seguridad, incluyendo policías, militares y guardias nacionales, están patrullando la zona. Este dispositivo incluye tecnología de punta, como drones, robots desactivadores de explosivos y patrullas que operan como centros de control móviles, todo con el fin de garantizar un ambiente seguro para los más de 50,000 aficionados que se esperan en los diferentes eventos.
Para evitar cualquier tipo de impunidad ante desmanes, se han instalado juzgados cívicos itinerantes en las cercanías del estadio. A medida que se aproxima el partido México vs. Corea del Sur y otros encuentros importantes, la atmósfera en Guadalajara es de calma tensa. La ciudad quiere demostrarle al mundo que, a pesar de su pasado marcado por el narcotráfico, el fútbol y la recuperación de la paz son lo que realmente prevalece en su territorio.
DCN/Agencias