
El Gobierno de Venezuela expresó este domingo que tiene «fundadas dudas» sobre el proceso en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) por la disputa territorial con Guyana relacionada con el Esequibo. Esto surge a raíz de declaraciones de autoridades guyanesas, que afirmaron que el tribunal fallará a favor del laudo arbitral de 1899.
A través de un comunicado de la Cancillería, Caracas cuestionó que Georgetown anticipe el contenido de una decisión que aún no ha sido emitida. Según el Ejecutivo venezolano, estas afirmaciones demuestran un «menosprecio» por el derecho internacional y refuerzan sus reservas sobre el procedimiento judicial.
La Cancillería venezolana subrayó: «Llama poderosamente la atención que las autoridades de Guyana se atrevan a dar por sentado el contenido de una futura decisión de la CIJ». Además, el Gobierno reiteró que nunca otorgó su consentimiento para que la controversia sea resuelta por la CIJ y aboga porque el único mecanismo valido para resolver el diferendo es el Acuerdo de Ginebra de 1966. Insistió en que la solución debe surgir de negociaciones directas entre ambas naciones.
En cuanto a la postura de Guyana, el primer ministro Mark Phillips declaró que está convencido de que la CIJ confirmará la validez del laudo arbitral de 1899, que establece la frontera internacional entre ambos países. Phillips comunicó esto durante una sesión de la Asamblea Nacional de Guyana, y añadió que las audiencias orales finalizaron el 11 de mayo en La Haya, quedando solo pendientes las deliberaciones y la sentencia final del tribunal.
DCN/Agencias