
El sacerdote jesuita José Gregorio Terán, quien lidera Fe y Alegría Venezuela, informó que cerca de 5.000 maestros del movimiento educativo aún no han recibido el llamado «bono de responsabilidad profesional», prometido por la presidenta interina Delcy Rodríguez. Esta situación afecta a los docentes que laboran en las 175 escuelas subvencionadas por la organización en las zonas más empobrecidas del país.
En un video difundido en sus redes sociales, Terán expresó su preocupación por el impacto que esta situación tiene en los educadores. Aseguró que resulta difícil esperar que un docente brinde lo mejor de sí mismo, planificando y evaluando, cuando su preocupación principal es la subsistencia. Muchos educadores se ven obligados a buscar trabajos adicionales para poder alimentar a sus familias.
El director de Fe y Alegría resaltó que el verdadero desarrollo de un país no puede importarse; debe cultivarse localmente. Destacó la importancia de educar y capacitar a la población para que pueda construir su propio futuro. Enfatizó que no puede haber una reactivación del país si no se prioriza el bienestar de quienes enseñan, señalando que la educación es la base para el progreso.
El bono, según Terán, fue anunciado como un alivio para los trabajadores de los sectores educación y salud, pero hasta ahora no ha llegado a quienes realmente sostienen la educación en los sectores más vulnerables. Manifestó que se había prometido priorizar estas áreas, pero los docentes en las comunidades más necesitadas siguen sin recibir este apoyo.
Este planteamiento de Terán resalta la necesidad urgente de atender a quienes dedican su vida a la enseñanza, especialmente en un contexto donde la educación es clave para el futuro del país.
DCN/Agencias