
La comisión evaluadora determinó que un artículo reciente infringió principios deontológicos, en particular los numerales I.4.b, 7 y 7.a. Estos principios demandan evitar expresiones que puedan ser perjudiciales para la dignidad y la integridad moral de las personas, así como tener sensibilidad ante contenidos discriminatorios.
El organismo resaltó que el texto incluía términos como «gusanera fascista venezolana», «caterva de parásitos» y «escoria desagradecida». Según la comisión, estas expresiones son insultantes y afectan de manera negativa a un grupo de venezolanos en situación de exilio. La decisión fue adoptada de manera unánime.
En su resolución, la comisión enfatizó que la libertad de expresión no justifica el uso de un lenguaje desmesurado. Señalaron que es fundamental que la práctica periodística respete el pluralismo y que el lenguaje debe ser cuidadoso para permitir debates constructivos. Para alcanzar una democracia plena, la discrepancia no debe caer en la falta de respeto.
El periodista Maestre, al presentar sus alegaciones, se limitó a invocar su derecho a la libre expresión y calificó el proceso como una presión ejercida por un «lobby fascista venezolano», sin abordar directamente las acusaciones en su contra.
Esta resolución se da en el contexto de acciones legales en curso. La Asociación Venezuela Libre, compuesta por Simón Pedro Deffendini, Miguel Henrique Otero y Carlos Sarmiento Sosa, ha interpuesto una denuncia penal en España contra Maestre, acusándolo de incitación al odio y discriminación, de acuerdo con el artículo 510 del Código Penal español. Asimismo, la Plataforma Ayuda Venezuela ha presentado una queja formal ante la Fiscalía de Delitos de Odio de Madrid, argumentando que el artículo contiene expresiones que fomentan el odio y la estigmatización hacia la comunidad venezolana en España, que cuenta con alrededor de 700,000 compatriotas en ese país.
DCN/Agencias