
El Gobierno de Irán ha reportado que su Ejército obligó a un destructor estadounidense a regresar, cuando este se acercaba al estrecho de Ormuz, un área bajo control de Teherán. Esto ocurre mientras el presidente de EE. UU., Donald Trump, comunicaba el inminente inicio de una operación de “desminado” en la región.
La situación se ha acelerado durante las últimas horas de un día significativo, ya que en Islamabad, Pakistán, se están llevando a cabo reuniones entre delegaciones de alto nivel de EE. UU. e Irán, con el objetivo de consolidar el alto el fuego que se encuentra en vigencia tras un mes de conflicto, desde que Estados Unidos e Israel atacaron Teherán el 28 de febrero.
Verificaron fuentes estadounidenses al portal Axios que buques de guerra transitaron “por el estrecho de Ormuz hacia el mar Arábigo antes de regresar al Golfo Pérsico”, describiéndolo como parte de una “operación de libertad de navegación en aguas internacionales”.
Por su parte, un portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, en declaraciones a Jabar Network, alertó sobre una “posible violación del alto el fuego” vigente entre ambos países, la cual fue evitada por la respuesta inmediata del aparato diplomático y la firme advertencia de las fuerzas armadas.
La agencia Fars, citando fuentes propias, indicó que el portavoz se refería específicamente al destructor estadounidense que partió desde el puerto de Fujaira, en Emiratos Árabes Unidos, rumbo al estrecho de Ormuz. Esta acción provocó una reacción inmediata de las fuerzas armadas iraníes.
Al detectar el destructor, Irán emitió un ultimátum de 30 minutos solicitando su salida inmediata de las aguas, advirtiendo que, de lo contrario, no solo sería atacado, sino que también las conversaciones de paz en Islamabad se verían “afectadas”, según fuentes diplomáticas iraníes comunicadas a la mediación paquistaní.
DCN/Agencias