
Julio, un joven peruano de 23 años, está bajo investigación por el presunto asesinato de David, un niño de 11 años. Vecinos y allegados indican que el agresor había estado acechando al menor de manera insistente, mostrándole un cuchillo en repetidas ocasiones, lo que generó preocupación en el vecindario.
El incidente ocurrió en los baños del centro cultural La Despernada en Villanueva de la Cañada. David había ido allí con su madre para tomar clases de inglés. Se señala que Julio siguió al niño hasta el aseo, donde lo atacó por la espalda, causándole múltiples heridas en el tórax, cuello y espalda con un arma blanca.
Al llegar los servicios de emergencia del Summa 112, el menor ya presentaba paro cardiorrespiratorio debido a la gravedad de las lesiones. Aunque los sanitarios lograron reanimarlo y estabilizarlo, fue trasladado en helicóptero al Hospital 12 de Octubre, donde falleció varias horas después.
Tras el ataque, el presunto agresor se dio a la fuga. La Guardia Civil, junto con la Policía Local, activó un operativo de búsqueda que culminó con su detención durante la madrugada en un camino cercano. Los agentes también buscaron el arma utilizada en el ataque en los alrededores del centro cultural.
Julio, diagnosticado con autismo severo, era conocido por su comportamiento errático en la comunidad. Según testimonios, había mostrado una fijación perturbadora por David. Personas del entorno comentan que a menudo enseñaba un cuchillo al niño y que no era la primera vez que se acercaba a menores con actitudes inquietantes.
Algunos padres advierten a sus hijos sobre el joven, ya que se dedicaba a frecuentar lugares donde había niños, como iglesias y áreas de ocio, en busca de interacción. Además, se han registrado incidentes donde insultaba a otros menores. La madre de David había instado a su hijo a no acercarse a él.
La familia de Julio ha señalado que su hijo era víctima de bullying y que su comportamiento era infantil para su edad. La Guardia Civil investiga las circunstancias del crimen y el posible móvil detrás de la agresión, barajando la posibilidad de que el ataque fuera provocado por un episodio de enfado del agresor.
DCN/Agencias