El precio del crudo Brent para julio descendió un 0,2% este martes, cerrando en 109,55 dólares el barril, tras haber alcanzado los 111 dólares durante la mañana. Este cambio refleja la cautela del mercado ante informaciones contradictorias sobre la posible reapertura del estrecho de Ormuz.
A pesar de las amenazas del presidente de Estados Unidos, algunos operadores no descartan un acuerdo entre Washington e Irán que permita restablecer el tránsito por esta importante vía marítima. La tensión se incrementó tras el ataque de Estados Unidos e Israel a la isla de Jarg, que es el principal terminal petrolero iraní, justo horas antes del plazo establecido por la Casa Blanca.
Trump decidió extender hasta la noche del martes el ultimátum para que Irán reabra el estrecho, advirtiendo que, si no se cumple, se llevarán a cabo ataques contra infraestructuras eléctricas y energéticas. A su vez, Teherán respondió con una contraoferta que incluye diez puntos, tales como el fin de hostilidades y el levantamiento de sanciones, aunque Washington consideró que estas propuestas no son suficientes.
En cuanto al West Texas Intermediate (WTI), su precio se incrementó a 114,94 dólares, después de haber subido por encima de los 117 dólares en la tarde. Actualmente, el WTI se encuentra por encima del Brent, una situación inusual en el mercado. Esta diferencia de precios se atribuye a la escasez física inmediata y la situación geopolítica en Irán.
Por otro lado, el precio del gas natural en el mercado TTF de Países Bajos cerró en 52,46 euros por megavatio hora, con un aumento del 4,84% en comparación con el día anterior, en un entorno energético global volátil.
DCN/Agencias