
El asesinato del senador colombiano Miguel Uribe Turbay, ocurrido en Bogotá en junio del año pasado, fue ordenado por la Segunda Marquetalia, una disidencia de las FARC. Simeón Pérez Marroquín, conocido como El Viejo, quien fue condenado a más de 22 años de cárcel como organizador del crimen, confirmó esta información en un testimonio reciente, según la revista Semana.
Uribe, de 39 años y miembro del Centro Democrático, fue atacado durante un mitin el 7 de junio, recibiendo dos disparos en la cabeza. Tras más de dos meses en una clínica, falleció el 11 de agosto. La Policía colombiana había apuntado previamente a la Segunda Marquetalia, liderada por Iván Márquez, quien participó en las negociaciones de paz de 2016, pero luego retomó las armas.
En su declaración, Pérez Marroquín identificó a alias ‘Zarco Aldinever’ como la persona que dio la orden del asesinato. El concejal bogotano Daniel Briceño, amigo del senador, también afirmó en sus redes sociales que este mismo individuo había sido un gestor de paz designado por el gobierno de Gustavo Petro.
De acuerdo a Semana, Pérez Marroquín reveló que se ofrecieron 1.000 millones de pesos (aproximadamente 250.000 dólares) por el asesinato y otros 600 millones (unos 150.000 dólares) para sobornos a la justicia. Quien le informó sobre el plan fue Kendry Téllez Álvarez, alias Yako, un desmovilizado que volvió a unirse a las disidencias.
El plan del magnicidio se elaboró entre Pérez Marroquín y Yako durante un encuentro en la frontera con Venezuela. Además, El Viejo asignó a Elder José Arteaga Hernández, alias ‘Chipi’, para ejecutar el crimen, siguiendo a la víctima y entregando un arma de fuego modificada a una cómplice.
La Fiscalía ha subrayado los detalles de la planificación del crimen, que fue descrita con una considerable organización y recursos financieros. En un discurso posterior, Pérez Marroquín expresó sus “disculpas” a la familia de Uribe, reconociendo su responsabilidad en el hecho.
DCN/Agencias