
El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, afirmó el 15 de marzo que el uranio enriquecido –440 kilos– generado por su país se encuentra bajo los escombros de los ataques realizados por Estados Unidos e Israel el verano pasado. Araqchi indicó que no planean recuperarlo sin la supervisión de la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA).
“Sí, están ahí, bajo los escombros. Nuestras instalaciones nucleares fueron atacadas y todo quedó sepultado”, declaró Araqchi en una entrevista con NBC. La cantidad mencionada coincide con lo que el OIEA había verificado anteriormente.
El ministro enfatizó que “aquí no tenemos secretos”, subrayando que la agencia ha confirmado continuamente esta cifra en sus informes. Este programa nuclear ha sido catalogado por EE. UU. e Israel como uno de los motivos detrás del conflicto que estalló el verano pasado y que resurgió a finales de febrero, sumiendo a la región en el caos.
Araqchi también lamentó que las negociaciones sobre el programa nuclear iraní estaban en marcha hasta que, según su versión, el presidente de EE. UU., Donald Trump, decidió interrumpirlas de manera unilateral. “Nosotros ofrecimos que estábamos dispuestos a diluir ese material enriquecido… Era una gran oferta”, explicó, asegurando que Irán no busca desarrollar armas nucleares.
El conflicto actual ha dificultado las posibilidades de reanudar el diálogo. Araqchi señaló que “no hay nada sobre la mesa” en este momento y que cualquier decisión sobre futuras negociaciones dependerá de las circunstancias. “Por ahora, no hay nada concreto”, concluyó.
Europa Press.
DCN/Agencias