
Aunque enero es tradicionalmente el mes de las diets, retomar hábitos saludables tras las fiestas puede ser complicado. Según Paloma García-Zubieta, psicóloga de Clínicas Origen, este período está lleno de expectativas, propósitos y también de ansiedad. Tras el descanso, tanto el cuerpo como la mente deben adaptarse a un ritmo más exigente, lo que incrementa el deseo de recurrir a alimentos reconfortantes como respuesta al estrés.
La nutricionista Irene Doporto, directora técnica de Clínicas Dorsia, advierte sobre el enfoque extremo que suelen tomar las personas al intentar bajar de peso en enero. Resalta que la clave está en mantener hábitos saludables durante todo el año, en lugar de realizar privaciones o seguir dietas restrictivas.
Entre los errores comunes que surgen luego de las celebraciones de Reyes, ambas expertas mencionan los siguientes:
Eliminar grupos alimenticios sin justificación, como los carbohidratos o grasas, lo que puede llevar a atracones.
Saltarse comidas, ya que esta práctica puede intensificar el hambre y provocar comer de manera compulsiva.
Seguir dietas de moda, que suelen no ser personalizadas y pueden causar deficiencias nutricionales.
Obsesionarse con la báscula, lo que ignora mejoras en la salud, generando frustración.
Plantear cambios drásticos, que son contraproducentes y pueden llevar al abandono de los propósitos.
En cuanto a las estrategias más efectivas para bajar de peso, se mencionan tres dietas que han demostrado ser beneficiosas:
Dieta Mediterránea, que combina alimentación saludable con actividad física. Se basa en un alto consumo de frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y grasas saludables, principalmente aceite de oliva.
Ayuno intermitente, que ha ganado popularidad por su facilidad para disminuir la ingesta sin esfuerzo consciente. Sin embargo, se requiere supervisión médica para su implementación.
Dieta Atlántica, que se centra en alimentos frescos, locales y mínimamente procesados, enfatizando la importancia de la preparación culinaria.
Finalmente, las expertas sugieren una buena planificación como clave para mantener un enfoque sostenible en la pérdida de peso. Proponen ajustes progresivos en la alimentación, sumando opciones saludables, aprendiendo a escuchar el cuerpo y socializando para mejorar el bienestar emocional. También enfatizan la importancia de disfrutar de las comidas sin culpa, especialmente en actividades sociales.
DCN/Agencias