La inflación en Argentina se ubicó en 31,5% en 2025, según los datos del Indec, marcando una desinflación notable en comparación con años anteriores, aunque se evidencian desigualdades significativas entre diferentes sectores y regiones. En diciembre, el índice de precios al consumidor creció 2,8%, lo que confirma la tendencia a la baja, aunque persisten presiones en rubros regulados y servicios.
Durante el año, se observó una disparidad entre los precios de bienes y servicios. Los bienes tuvieron un aumento interanual de 26,5%, mientras que los servicios subieron 43,1%, impulsados por aumentos en tarifas, alquileres y transporte. En cuanto a la inflación anual regional, se registraron cifras entre el 28,8% en el Noreste y el 32,9% en la Patagonia.
En diciembre, las categorías que más crecieron fueron Transporte (4,0%) y Vivienda, agua, electricidad y gas (3,4%), reflejando el efecto de ajustes en tarifas y costos de transporte. Los alimentos, fundamentales para los hogares de bajos ingresos, incrementaron 3,1%, con variaciones regionales que alcanzaron hasta 4,8% en el Noreste.
Las menores alzas se observaron en Prendas de vestir y calzado (1,1%) y Educación (0,4%), rubros que suelen tener estacionalidad marcada, cerrando el año con aumentos inferiores al promedio general.
A pesar de la reducción de la inflación interanual, que comenzó el 2025 en niveles superiores al 80%, la presión en servicios regulados y alquileres resalta la fragilidad del proceso. La Educación acumuló un alza de 52,3% en el año, con Vivienda y servicios públicos en 41,6%. Los alimentos subieron 32,2% anualmente, con las carnes experimentando aumentos superiores al 50% en diversas zonas.
DCN/Agencias