
A pesar de que el acné se relaciona comúnmente con la adolescencia, es cada vez más frecuente que adultos, especialmente mujeres, lidien con esta condición más allá de los 20 años. Los dermatólogos han notado un aumento en las consultas sobre el acné en adultos, que además de causar molestias físicas, puede impactar la autoestima, sobre todo en quienes trabajan en el sector servicios.
El acné es una afección cutánea que se manifiesta a través de lesiones como granos, espinillas y quistes, producto de la inflamación e infección de los folículos pilosos. Pedro Herranz, jefe del servicio de Dermatología del Hospital Universitario La Paz en Madrid, explica que existen diversas causas para este tipo de acné. Aunque algunas personas creen que alimentos como el chocolate o el sudor durante temporadas calurosas son culpables, estos son factores que pueden agravar la situación, pero no son las causas principales. El acné se origina predominantemente por factores hormonales, especialmente el exceso de andrógenos. Otras variables, como la alimentación y productos cosméticos, también pueden influir.
Se estima que alrededor del 30% de las mujeres puede experimentar acné persistente. Este grupo incluye tanto a aquellas que nunca han padecido acné en su juventud como a las que continúan enfrentando el problema.
Los dermatólogos enfatizan la importancia de un diagnóstico adecuado. La gravedad del acné no debe evaluarse únicamente en el contexto de la consulta, sino considerando factores como la duración de la afección, la respuesta a tratamiento previo y el impacto emocional que tiene en el paciente. Es común que las mujeres adultas enfrenten el acné de forma más severa que los adolescentes.
Se aconseja a quienes sufren de acné que consulten a un especialista, ya que el uso incorrecto de productos cosméticos puede empeorar la situación. En cuanto a la relación entre dieta y acné, el experto aclara que la mayoría de las alergias alimentarias no tienen relación con esta afección y que las restricciones dietéticas no son generalmente necesarias.
Para prevenir y mejorar el acné, la Asociación Española de Dermatología y Venereología sugiere varias recomendaciones, como limpiar la cara dos veces al día, usar productos adecuados tras el lavado, evitar el contacto del cabello con la piel facial, y ser paciente, ya que el tratamiento puede tomar tiempo. También es importante no tocar las lesiones y reducir el estrés.
DCN/Agencias