
Nicolás Maduro acusó este domingo a Estados Unidos de «piratería de corsarios» tras la incautación de varios buques petroleros cerca de Venezuela. Según reportes, la intervención de un tercer petrolero se produjo este fin de semana en el marco del despliegue militar estadounidense en el mar Caribe.
En un mensaje publicado en su canal de Telegram, Maduro no se refirió específicamente a los tanqueros confiscados, aunque mencionó que su gobierno lleva 25 semanas denunciando una campaña de agresión que incluye desde terrorismo psicológico hasta asaltos a buques petroleros.
El mandatario resaltó que están «preparados para acelerar la marcha de la revolución profunda», en el contexto de su proyecto político.
Este domingo, las autoridades estadounidenses interceptaron otro petrolero, cuyo contenido aún se desconoce. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, había anunciado el sábado la confiscación del tanquero panameño Centuries, afirmando que era parte de la «flota fantasma» relacionada con el tráfico de petróleo robado para financiar el régimen de Maduro. La portavoz adjunta de la administración estadounidense, Anna Kelly, reiteró que el buque transportaba petróleo de la empresa estatal Pdvsa, a pesar de que el navío no estaba en la lista de sancionados.
El 10 de diciembre, se había incautado otro buque sancionado, el Skipper, junto con el crudo que transportaba. Recientemente, también se anunció un bloqueo total a buques petroleros sancionados, en un esfuerzo por ejercer presión sobre el gobierno venezolano, acusado de tráfico de drogas.
Desde Caracas, se han calificado estas acciones como «robo» y han advertido que se tomarán «todas las acciones correspondientes» ante lo que consideran actos de piratería.
DCN/Agencias