
El peruano-estadounidense Renzo Yasir Huamanchumo Castillo viajó a Venezuela para proponerle matrimonio a su pareja, pero terminó 10 meses detenido, acusado de conspirar contra el gobierno de Nicolás Maduro. Durante su encarcelamiento en El Rodeo I, Huamanchumo reportó sobrevivir a castigos físicos y psicológicos.
Describió las condiciones de su celda como extremas, con un espacio reducido donde apenas podía moverse. “Entraba, daba cuatro pasos hacia adelante y tres hacia un costado”, relató. La falta de higiene era alarmante, ya que los reclusos usaban un hueco en el piso como baño y carecían de acceso a agua potable, recibiendo solo un galón que debía durar hasta 30 horas.
El ambiente era tan hostil que Huamanchumo compartía literas de cemento y permanecía expuesto a una luz constante, lo que afectaba su salud mental. Intentó comunicarse con el exterior gritando desde las ventanas, lo que le trajo represalias y experiencias traumáticas adicionales.
El exrecluido también reveló que en su celda convivió con el argentino Nahuel Gallo, quien había sido detenido al visitar a su esposa e hijo en Venezuela. Gallo, apodado “el tiktoker”, era grabado por el personal del penal durante las entregas de comida, lo que llevó a Huamanchumo a aprender frases en varios idiomas para intentar alertar sobre su situación.
A pesar de haber sido liberado, Huamanchumo mantiene contacto con otros exdetenidos y pide apoyo a los gobiernos latinoamericanos para reintegrar a quienes han pasado por este tipo de experiencias. El gobierno venezolano sostiene que muchos detenidos extranjeros tienen intenciones conspirativas, mientras organizaciones de derechos humanos denuncian las condiciones deplorables en las cárceles.
DCN/Agencias