Las remesas en Latinoamérica y el Caribe seguirán aumentando en 2025, alcanzando un total de aproximadamente 174.400 millones de dólares, lo que representa un incremento de 11.700 millones respecto a 2024, según un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
A pesar de las políticas migratorias impuestas por el expresidente estadounidense Donald Trump, el flujo de remesas se ha mantenido resistente en 2023. Sin embargo, se espera que en 2026 se implemente un impuesto del 1% a las remesas debido a una nueva legislación.
Los incrementos este año se reflejarán en Centroamérica (20,4%), Sudamérica (10,4%) y el Caribe (9,2%), mientras que en México se prevé una caída del 4,5%. México seguirá siendo el país con más remesas, estimando recibir 61.810 millones de dólares, aunque esto representa una reducción con respecto al año anterior. Le siguen Guatemala y Honduras con 25.857 millones y 11.983 millones, respectivamente.
El BID menciona que los aumentos en Centroamérica se deben en gran medida a que los migrantes han recurrido a sus ahorros para enviar más ayuda a sus familias, con incrementos significativos en países como Honduras (26%) y Guatemala (20,2%).
En cuanto a las fuentes de remesas, el 73,5% de las que llegan a Centroamérica provienen de Estados Unidos, mientras que en México, este porcentaje asciende al 96%. En Sudamérica, menos de la mitad de las remesas vienen de EE. UU. (35,7%), siendo Europa un origen importante también (36,2%).
Finalmente, el BID estima que el 56,7% de los migrantes de la región reside en Norteamérica, predominantemente en Estados Unidos.
DCN/Agencias