
Prueba de misil Minuteman III en EE. UU.
El 5 de noviembre, el Gobierno de Donald Trump llevó a cabo una prueba de lanzamiento del misil balístico intercontinental Minuteman III desde la Base de la Fuerza Espacial Vandenberg, en California. Este ensayo tiene como objetivo verificar la fiabilidad y precisión del sistema, considerado esencial en la defensa nacional de Estados Unidos.
El misil recorrió aproximadamente 6.750 kilómetros hasta llegar al sitio de pruebas de defensa antimisiles balísticos Ronald Reagan, en el atolón de Kwajalein, República de las Islas Marshall. El Comando de Ataque Global de la Fuerza Aérea de EE. UU. describió el Minuteman III como un sistema de armas estratégicas capaz de operar con un misil balístico de alcance intercontinental.
Estos misiles se almacenan en silos reforzados y están conectados a un centro de control de lanzamiento subterráneo a través de un sistema de cables reforzados. Un equipo de lanzamiento, formado por dos oficiales, se mantiene en alerta permanente en ese centro.
El Minuteman III, conocido como LGM-30G, es el único ICBM terrestre que queda en el arsenal de EE. UU. Lanzado por tres motores de combustible sólido, tiene un alcance superior a las 11.000 kilómetros, superando el estándar mínimo de 5.500 kilómetros. Su peso es de 9.432 libras (36.030 kilogramos) y su diámetro es de 1,67 metros. Alcanzando velocidades de aproximadamente 24.000 km/h al agotarse el combustible, su techo de servicio es de 1.120 kilómetros.
Se estima que actualmente hay unos 400 Minuteman III en servicio activo, distribuidos en silos en Wyoming, Montana y Dakota del Norte. Este ensayo reafirma su función como base de la capacidad de respuesta nuclear de EE. UU. en un contexto de creciente tensión internacional.
La demostración de poder se realizó pocos días después de que Trump emitiera directrices al Departamento de Guerra sobre la importancia de mantener la preparación militar.
DCN/Agencias