
La Policía Nacional del Perú (PNP) entregó el 2 de octubre al ciudadano argentino Matías Agustín Ozorio a las autoridades de Argentina. Ozorio es señalado como supuesto cómplice de Tony Janzen Valverde, conocido como ‘Pequeño J’, en un triple feminicidio ocurrido en Buenos Aires, donde fueron asesinadas Morena Verdi y Brenda del Castillo, ambas de 20 años, y Lara Gutiérrez, de 15 años.
Ozorio fue arrestado el 30 de septiembre en Lima, justo antes de que ‘Pequeño J’ fuera capturado en el sur de la capital peruana. Durante su entrega, Ozorio fue llevado al aeropuerto del Callao con las manos y pies esposados y un enterizo naranja, al tiempo que fue custodiado por agentes de Interpol. En un intercambio de chalecos antibalas, fue trasladado a un avión de la Fuerza Aérea Argentina.
El comandante general de la PNP, Óscar Arriola, destacó la coordinación con la policía argentina que permitió la rápida captura de ambos sospechosos. Además, se informó que ‘Pequeño J’ tiene programada una audiencia en un juzgado de Lima para el control de identidad con fines de extradición.
El ministro del Interior, Carlos Malaver, subrayó la efectividad en la gestión de la extradición, buscando que el proceso se realice de manera ágil. Durante esta acción, también se subrayó el dolor de las familias de las víctimas, aunque se reconoció que nada devolvería la vida a las jóvenes.
Flavio Andrés Marino, comisario mayor de la Policía Federal de Argentina, expresó su agradecimiento a Perú por la colaboración en la búsqueda de los responsables. Destacó la importancia de la solidaridad policial más allá de las fronteras.
La PNP había confirmado la detención de Valverde y Ozorio en una operación simultánea, los cuales están vinculados al crimen ocurrido el 19 de septiembre en Florencio Varela. Se reportó que ‘Pequeño J’ ingresó a Perú a través de Bolivia, con intenciones de llegar a Trujillo, su ciudad natal.
Valverde, de 20 años, está bajo investigación como líder de una red criminal dedicada al tráfico de drogas y al sicariato.
DCN/Agencias