
Israel anunció el jueves que procederá a deportar a Europa a los activistas propalestinos de la flotilla Global Sumud, que partió de Barcelona a principios de septiembre. Esta flotilla, que cuenta con aproximadamente 45 barcos y centenares de activistas de más de 45 países, no logró romper el bloqueo naval en Gaza.
La Marina israelí interceptó los barcos el miércoles, advirtiéndoles que no ingresaran a sus aguas. Según la ONU, la situación en Gaza es crítica, enfrentando una hambruna en medio de una ofensiva israelí en respuesta a un ataque de Hamás el 7 de octubre de 2023. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel declaró que los barcos no lograron entrar en una zona de combate, y si cualquier barco se acerca, también será interceptado.
El canciller griego informó que los pasajeros de los barcos interceptados estaban en buen estado y serían trasladados al puerto de Asdod en Israel. Aunque Israel comentó que los activistas serían deportados a Europa, no se especificaron destinos.
Organizadores de la flotilla han calificado las intercepciones como un «ataque ilegal» en aguas internacionales. La noticia provocó reacciones en diferentes países. El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, argumentó que esto demuestra la brutalidad de Israel y anunció una investigación sobre la detención de 24 turcos en la flotilla.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, expulsó a la delegación diplomática israelí tras denunciar la detención de dos colombianas. En México, la cancillería confirmó la detención de tres ciudadanos mexicanos, mientras que Brasil condenó las acciones israelíes y responsabilizó a Israel por la seguridad de sus 15 ciudadanos en la flotilla. España, con 65 participantes, convocó a la encargada de negocios de Israel en Madrid.
El movimiento Hamás condenó la acción de Israel como un «crimen de piratería y terrorismo marítimo».
Previo a su llegada a Gaza, la flotilla pasó 10 días en Túnez, donde reportaron ataques con drones y hostigamiento por parte de barcos israelíes. Global Sumud aseguró que continuaría intentando romper el cerco y entregar ayuda a Gaza, aunque se enfrentó a advertencias de España e Italia sobre ingresar en la zona de exclusión israelí. Este bloqueo ha sido una constante en campañas similares realizadas en junio y julio.
DCN/Agencias