La inflación en Estados Unidos, medida por el índice de precios del gasto en consumo personal (PCE), se mantuvo en 2,6% interanual en julio, igual que en junio, según reportes de la Oficina de Análisis Económico (BEA) divulgados este jueves.
El PCE, clave para que la Reserva Federal (Fed) tome decisiones sobre las tasas de interés, mostró un aumento mensual de 0,2%. Al excluir alimentos y energía, la inflación subyacente creció un 0,3% en este periodo, alcanzando un 2,9% interanual.
Este comportamiento de los precios ocurre en medio de un crecimiento constante en los ingresos y el gasto de los hogares. En julio, el ingreso personal se incrementó un 0,4% (equivalente a 112.300 millones de dólares), y el ingreso disponible tuvo un aumento de 93.900 millones de dólares, también del 0,4%. Por su parte, el gasto de consumo personal avanzó un 0,5% (108.900 millones), impulsado principalmente por mayores gastos en servicios y bienes.
No obstante, a pesar del dinamismo del consumo, el ahorro personal se redujo a 985.600 millones de dólares, reflejando una tasa de ahorro del 4,4% respecto al ingreso disponible.
Estos datos presentan a la Fed el reto de controlar la inflación sin frenar el crecimiento de la economía, en un contexto donde la inflación subyacente supera su meta del 2%.
DCN/Agencias