Manuel María Trindade, un joven de 22 años, perdió la vida tras ser embestido por un toro que superaba los 700 kilos durante un espectáculo en la Plaza de Toros de Campo Pequeño, en Lisboa, Portugal. Las autoridades están comenzando a considerar medidas sobre la realización de estos eventos.
Las corridas de toros, aunque son una tradición en varias partes del mundo y tienen raíces que se remontan a la antigüedad, han sido cuestionadas por su naturaleza. Este tipo de espectáculo, que históricamente incluye la muerte del toro, ha sido tildado de cruel por muchos.
En Lisboa, esta tradición sigue viva, como lo demuestra el trágico incidente ocurrido con Manuel Trindade, quien participaba por primera vez en esta plaza. El evento reunió a cientos de espectadores. Trindade era miembro del grupo de toreros “Forcados Amadores de São Manços”. Al inicio del espectáculo, todo parecía ir acorde a lo previsto hasta que el toro arremetió contra el joven, causándole severas lesiones y golpeándolo contra los límites del ruedo.
A pesar de los esfuerzos de sus compañeros para detener al animal, fue demasiado tarde. El personal médico presente en la plaza le brindó asistencia de inmediato y logró estabilizarlo. Posteriormente, lo trasladaron al Hospital de Santa María, donde fue conectado a respiración asistida. Lamentablemente, los médicos confirmaron que las heridas eran críticas, lo que llevó a que se declarara muerte cerebral.
DCN/Agencias