El asesinato de dos jóvenes frente al museo judío de Washington ha impactado profundamente a las comunidades hebreas tanto en Estados Unidos como en Israel. Las víctimas, Yaron Lischinsky, de 30 años, y Sarah Milgrim, de 26, eran pareja y empleados de la embajada de Israel en la capital estadounidense.
El incidente ocurrió en la noche del miércoles, cuando ambos salían de un evento del Comité Judío Americano. El presunto autor del ataque ha sido identificado como Elías Rodríguez, un hombre de 30 años, oriundo de Chicago.
La pareja se conoció hace un año y medio en la misión diplomática. Según declaraciones del embajador israelí, Yechiel Leiter, Lischinsky tenía planes de proponerle matrimonio a Sarah en Jerusalén la próxima semana, habiendo ya adquirido un anillo. El diplomático destacó que eran vistos como una pareja ejemplar dentro de la embajada.
Yaron Lischinsky, de ascendencia alemana y cristiano practicante, había prestar servicio en el ejército israelí y recién comenzaba su carrera diplomática en Washington. Era políglota, apasionado por la fotografía y había estudiado diplomacia. Por su parte, Sarah Milgrim, originaria de Kansas, contaba con formación en relaciones internacionales y sostenibilidad, habiendo trabajado en proyectos que promovían el entendimiento entre jóvenes israelíes y palestinos.
Ambos jóvenes estaban dedicados a causas humanitarias. El evento al que asistieron antes del ataque se enfocaba en la ayuda a regiones afectadas por conflictos, como Gaza.
La Sociedad Israelí-Alemana y el Comité Judío Americano han expresado su pesar por el asesinato de la pareja. Amigos y familiares, así como organizaciones donde participaron, han resaltado su amabilidad, inteligencia y compromiso con el servicio.
Este trágico evento ha sido condenado en ambos países, resaltando el riesgo que corren los jóvenes diplomáticos comprometidos con la paz en un contexto tan complejo.
DCN/Agencias