Manucci, el nuevo desafío de Jesús Barco

Muchos especularon con un posible salto futbolístico fuera del torneo peruano, ya que el nivel que Jesús Barco había mostrado durante casi tres años en Universitario marcaba un claro aumento. Luego de conjeturas, el aguerrido mediocampista terminó optando por Carlos A. Manucci, una opción no tenida en cuenta por la mayoría, pero que evidentemente le supone un gran desafío.

Una de las alarmas que sonaron cuando Jesús Barco se decidió por el club de Trujillo, fue la compleja situación económica que existía en la institución: había tomado la decisión de suspender el salario de sus jugadores cuando explotó la pandemia mundial del Covid-19. A esto se sumaba, que el volante tenía un sueldo de nada menos que 8 mil dólares en su equipo anterior, siendo una suma imposible de cumplir.

Lo cierto es que por Manucci se decidió y allí forma parte de la plantilla desde el seis de enero de 2021, cuando fue fichado por el club. Aunque la partida de la escuadra crema tampoco le fue fácil. Al momento de armar las maletas, Jesús Barco escribió en sus redes sociales a forma de despedida: “Hay temas que escapan de mí, toca ver nuevos rumbos. Quiero agradecerle a los hinchas que siempre me brindaron su apoyo incondicional. Me voy sabiendo que volveré por mi revancha, gracias a todos”.

Nuevo hogar

El primer desafío para el oriundo de Lima fue conseguir una plaza en la fase de grupos de la Copa Sudamericana, pero el sueño no duró demasiado. Manucci disputó el encuentro eliminatorio por la ronda clasificatoria, pero el duro Melgar se quedó con el cupo continental, tras imponerse por cinco a tres en el global.

Quedaría entonces el Torneo Descentralizado, la competencia nacional. Jesús Barco arribó al nuevo club para aportar lo suyo en el medio del campo, ya que resulta una pieza fundamental para darle equilibrio y coberturas al equipo. Aguerrido, el limeño no tiene problema alguno en hacer el trabajo sucio y realizar tareas de recuperación, con un particular timing para disputar el balón en el suelo.

Despliegue y sacrificio

Para eso lo trajeron las autoridades de Manucci, que vieron las estadísticas de Barco y no dudaron. Si se observa el mapa de calor del mediocampista, hay un despliegue físico verdaderamente amplio por todo el terreno, trabajando para el equipo en distintas zonas. Si bien su hábitat natural es el centro, el ex Universitario recorre toda la cancha.

Durante su estadía en el nuevo club, está clara su estadística defensiva, ya que lleva un promedio de 88% en pases completados en campo propio, contra el 74% en campo contrario. Por ahora, está abocado a tareas de recuperación y de transición en defensa, e incluso eso se nota en sus bajos números ofensivos, como disparos a portería, grandes ocasiones obtenidas, ocasiones creadas o pases clave.

Pero, como defensor, Jesús Barco se hace fuerte. Más allá de su metro setenta y cinco, una altura no favorable para el puesto, ya tiene el 56% de los duelos aéreos ganados. Al mismo tiempo, el suelo también le sienta bien, ya que lleva un 42% victorioso. Es común, de hecho, observar jugadas donde el volante no tiene problema alguno en barrer en el piso como estrategia para quitarle el balón a su rival.

No habrá sido la opción más esperada por el mundo del fútbol, pero lo cierto es que Jesús Barco eligió Manucci como sede. Será el tiempo en decretar cuánto le aporta al equipo de Trujillo, pero está claro que puede convertirse en un valioso jugador para la institución.

DC / Foto: Unsplash

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