El Gobierno de Brasil anunció este martes que no considera realizar un ajuste drástico en la tasa de interés de referencia (Selic) para reducir el costo del endeudamiento estatal. El ministro de Hacienda, Dario Durigan, descartó rumores sobre un cambio en la política monetaria del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, justo antes de la reunión del Banco Central.
Durigan afirmó a los medios que «no hay nada sobre la mesa» y desmintió la existencia de una reunión entre Lula y el economista André Lara Resende, conocido por su papel en el «Plan Real» de los años 90 y promotor de la idea de recortes en la Selic.
Estos rumores sobre un posible cambio monetario habían generado incertidumbre y volatilidad entre los inversionistas internacionales en relación con la disciplina fiscal de Brasil.
La controversia surgió a raíz de un artículo de Lara Resende, quien argumentó que el aumento en las tasas de interés es un factor clave en el deterioro fiscal del país. Su propuesta sugería una reducción de la Selic a aproximadamente 7,5% a través de ajustes graduales, con la esperanza de estabilizar las finanzas públicas y controlar la inflación mediante intervenciones cambiarias.
Sin embargo, tanto analistas del sector privado como el Ministerio de Hacienda señalaron las posibles consecuencias negativas de esta medida, como una fuerte depreciación del real y un posible aumento de la inflación.
Esta aclaratoria del Gobierno se produce en un momento crucial, ya que el Banco Central de Brasil se prepara para anunciar su decisión sobre los tipos de interés, en medio de expectativas de que se frene el ciclo de flexibilización monetaria.
Con información de Reuters.
DCN/Agencias