
El gobierno de Venezuela ha expresado su rechazo al Laudo Arbitral de París de 1899, documento que adjudicó la región del Esequibo a la antigua Guayana Británica, actualmente conocida como Guyana. A través de un comunicado, las autoridades venezolanas han reiterado su postura de que el laudo está viciado de nulidad y han instado a Georgetown a resolver la controversia a través del diálogo.
Venezuela reafirma sus derechos históricos sobre la Guayana Esequiba y destaca la vigencia del Acuerdo de Ginebra de 1966, considerado el marco legal válido para abordar la disputa territorial. Según el comunicado oficial, se busca un arreglo práctico y mutuamente beneficioso.
También se hace un llamado a las autoridades de Guyana para establecer un «diálogo directo», que permitiría sentar las bases de buenas relaciones de vecindad, cooperación y desarrollo económico conjunto en la región. El gobierno venezolano sostiene que el laudo de 1899 fue un acto de despojo por parte de potencias extranjeras y señala que el territorio en cuestión, que abarca casi 160,000 kilómetros cuadrados, es rico en recursos minerales y petróleo.
Desde 1962, Venezuela ha declarado nulo el laudo, argumentando que estuvo rodeado de irregularidades. Cuatro años después, se firmó el Acuerdo de Ginebra, donde ambas partes se comprometieron a buscar una solución pacífica a la controversia. Sin embargo, ante la falta de avances, el caso llegó a la Corte Internacional de Justicia (CIJ), cuya jurisdicción Venezuela no reconoce.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, reiteró la negativa de Venezuela a aceptar cualquier decisión que emita ese tribunal. En un mensaje compartido en Telegram, Rodríguez señaló que cualquier solución efectiva debe surgir de la negociación entre ambas naciones. Además, reafirmó el compromiso de Venezuela con la legalidad y las buenas relaciones de vecindad en defensa de sus derechos.
DCN/Agencias